No hay marcha en Nueva York, ¡pero en Cuernavaca sí!

No hay marcha en Nueva York, ¡pero en Cuernavaca sí!

Marta Roa Limas

En Cuernavaca se está gestando un movimiento artístico cultural singular, pues han aparecido varios cafés, bares, lugares donde se come, se toma café, se echa la chela y hasta se degustan vinos y licores.

Pero esto no es lo que a la Coctelera Cultural Morelos le interesa contarles, sino el movimiento y sus artistas, los hay de las artes plásticas, de la literatura, poesía, música, danza, en fin lo que se nos ocurra imaginar, y eso, amigos de la bohemia, ¡se agradece!

Ha tocado en turno a la directora de la propia Coctelera, Marta Roa Limas, leer sus poemas en El Manojo y en La Maga, lugares diferentes cuyo factor en común es que dan espacio a las manifestaciones de arte y a sus artistas.

En Cuerna se están gestando verdaderos movimientos sociales, como siempre ha sido la constante, pues las mentes creativas no paran, son indetenibles, por lo que café o licor de por medio, la charla se eleva a alturas insospechadas en las que del proyecto en puerta se pasa a la situación político económica, para regresar de nuevo a la tertulia pero tras dejar semillas en la mente de los otros, y por ende, llevando varias ideas que habrá que meditar.

Por ejemplo, los jueves son de Poesía Erótica en El Manojo, donde ya hay una banda de versadores que se dan cita, así como el hermoso público que acude a la cita con el amor y los sentidos.

Mientras que lugares como La Maga reserva los sábados para sus artistas consentidos y estelares, por lo que los asiduos visitantes de este lugar ya saben que si es sábado hay fandango.

El Club Sie7eocho es otro lugar donde hay tumbao los viernes, ya sean presentaciones de libros, proyección de filmes, degustación de vinos, en fin que Carlos Kubli se mueve también entre un grupo de artistas que encuentran en este Club un foro de libre expresión.

La Morada es otro de estos lugarcitos que se me figura, son descendientes de los hoyos funkies que significaron tanto al arte de los años 70; ahí se han especializado en puestas teatrales.

El Café Paraíso, la Alondra, la Casona Spencer y los que escapen a la memoria deben ser aprovechados por la gente ávida de marcha, de arte, de versos, de lecturas, del séptimo arte, de…¡Vivir plenamente el arte en la ciudad de la eterna primavera!